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Aprender a salir de la «Survival Zone» (III): «Use your anchor»

González, Carlos

Capital Humano, Nº 343, Sección Crecimiento profesional / Tribuna, Junio 2019, Wolters Kluwer España

Carlos González

Partner de Navitas for Change.

«La vida se desarrolla donde mantenemos nuestra atención» (1) .

  • Hay que practicar mucho, como todo en esta vida -le respondí. Jugar al paddel, cocinar, bailar… ¿no requieren entrenamiento hasta que te sale «automático»? Por eso lo de las técnicas PROA y Ancla…
  • ¿Ancla? - preguntó otro participante sin dejarme terminar.
  • Sí. También lo llamamos refugio… Un lugar al que acudir cuando empiezas a percibir que la reactividad te domina.

N.P.M. volvió a intervenir:

  • Estamos en plan marinero. PROA, ANCLA… ¿Qué será lo siguiente? ¿Palo Mayor? ¿Jarcia?... -preguntó mientras miraba, al grupo, entre irónico y enfadado.

Fue en ese momento cuando decidí dibujar en una pizarra un triángulo y tres palabras Cuerpo - Pensamiento - Emoción. Aproveché el silencio mientras dibujaba para atraer la atención del grupo y para dejar que se diluyera ese tono amenazante, con toques de cortisol, que utilizaba N.P.M cuando intervenía…

  • N.P.M., ¿me permites que te haga algunas preguntas que nos permitan hacer este ejercicio? Creo que podrá ayudarnos a todos. ¿Puedo?
  • Mientras no sea de temas marineros, lo que quieras… -me dijo en tono retador.
  • No, no. No es mi intención. La verdad es que sé poco de temas marineros. Mis preguntas irán dirigidas a conocer cómo estás viviendo este momento del taller. ¿Qué pensamientos pasan por tu mente?, ¿qué emociones estás experimentando? ¿o cómo percibes tu cuerpo?

Dejé que el silencio volviera a respirarse en la sala y volví a pedir permiso para indagar- N.P.M.- ¿Te parece bien si empezamos? Asintió con la cabeza.

  • ¿Qué tipo de pensamientos pasan por tu cabeza en este momento o justo antes de empezar el ejercicio? Por mi parte te agradeceré que seas todo lo directo y transparente que quieras…
  • ¿Todo lo directo y transparente que quiera? ¿Seguro? -me respondió.
  • Si, por favor. Seguro que será de gran ayuda para todos.
  • Tu lo has querido -empezó. Pues la verdad es que me parece que lo que cuentas es teórico. Poco aplicable a la realidad. Estoy dándole vueltas desde hace un rato que esto tampoco me va a ayudar a lidiar con mis niveles de estrés en el trabajo y en mi día a día…

Así continuó durante varios minutos. Por mi parte le escuchaba e iba anotando algunas de sus palabras y expresiones alrededor de la esquina de la palabra pensamientos. De pronto me preguntó:

  • ¿Quieres más transparencia?
  • Como veas N.P.M. ¿Quizás podamos pasar a alguna de las otras «esquinas»? ¿Ok?
  • Ok. Adelante.
  • Gracias -le respondí mientras inspiraba lentamente y de forma consciente. A continuación, lancé la siguiente pregunta. N.P.M., ¿qué emociones te acompañan ahora?
  • ¿Emociones? -y empezó a reírse ligeramente.
  • Sí, sólo si quieres -volví a inspirar lentamente dando tiempo a que mi oferta de parar calase en él y en el grupo. Sí, tus emociones asociadas a esos pensamientos de pérdida de tiempo en el taller, de que estos planteamientos son teóricos y no sirven, que el taller no responde a tus necesidades de respuestas prácticas a tu vida…
  • No estoy muy acostumbrado a hablar de emociones. Y menos en publico -y guardó silencio.

Quise acompañarle en ese momento manteniendo el silencio y asintiendo con la mirada y mis manos, como diciéndole: «No hay prisa». Me senté, dejé de esperar de pie al lado de la pizarra y enfoqué mi cuerpo hacia el grupo y N.P.M. De pronto empezó a hablar.

  • Estoy enfadado, decepcionado, triste. Incluso diría que algo cabrea… Para mi es un esfuerzo muy grande venir al taller y me esperaba otra cosa…

Le dejé que expresara sus emociones sin interrumpirle. Explicó algunos detalles de su trabajo, la presión constante de su jefe y la cultura de su empresa tan extenuante. Pasados unos minutos, y como ve observé muy metido en sus propias emociones y pensamientos le pregunté

  • Perdona N.P.M. que te interrumpa. ¿Podrías decirnos que percibes, ahora mismo, en tu cuerpo?

Esta vez no necesitó mucha aclaración. Empezó, de forma muy natural, a describir reacciones de su cuerpo. Que si notaba un nudo en el estómago, que tenía la boca seca, el cuello agarrotado… Pasados unos minutos aproveché un silencio para preguntarle:

  • N.P.M. ¿quieres que hagamos un ejercicio práctico?

Sin preguntar mucho, asintió con la cabeza. Aproveché para proponerle que hiciéramos un breve ejercicio de respiración consciente centrando la atención en las manos, o en el abdomen, o en aquella parte del cuerpo que él escogiera… Invité a todo el grupo a realizar el ejercicio si les apetecía participar. Pasados unos minutos pregunté al grupo que qué tal el ejercicio. Le pregunté directamente a N.P.M.

  • ¿Cómo te encuentras después de este ejercicio? ¿Qué te dice tu cuerpo?
  • Estoy más relajado. Siento menos tensión en la nuca y la respiración es más relajada. Incluso mi corazón late más despacio. Y no estoy tan molesto…

Después de varias preguntas tratando de indagar sobre como podría haber variado su Cuerpo - Mente - Emoción me atreví a responderle:

  • Pues esto que acabas de realizar —bueno, lo que hemos hecho todos— es acudir a nuestra Ancla. Es un lugar al que podemos dirigir nuestra atención mientras respiramos de forma pausada y consciente como hemos practicado en el taller.

Entonces empecé a explicar al grupo que el llevar la atención a una parte neutra y amigable de nuestro cuerpo nos ayuda a dejar de rumiar pensamientos y emociones, o dejar de ir de un lado a otro. Al tiempo nuestra mente y nuestra emoción, inspiración a inspiración, se estabiliza… Y esa es nuestra Ancla, un lugar donde llevar la atención, un ritmo de respiración para estabilizar.

  • Así que Cuerpo - Mente - Emoción se estabilizan. Esta técnica del Ancla es una forma sencilla de gestionar momentos en que entramos en modo Survival Zone sintiéndonos como si nada tuviera solución o esta situación fuera una agresión o un desastre… La situación exterior no cambia, el problema puede seguir existiendo, pero lo abordaremos desde otra perspectiva, más neutra, más positiva incluso, con más recursos para poder gestionarla. Estamos activando nuestro neocórtex en vez de dar rienda suelta a nuestra amígdala que esta absolutamente secuestrada… Estamos activando nuestra Performance Zone.
  • ¿Secuestro de la Amígdala, neocórtex…? ¿Performance Zona? -interrumpió otro participante.
  • Sí, Secuestro…

Pero esa parte de este Taller lo contaremos en futuras tribunas. Hoy no da mas de si.

Mientras tanto: Be aware of your body, your thoughts and your emotions and breathe consciously focusing your attention on your anchor.

(1)

Creo que esta frase se debe a Jon Kabat Zin.

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