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Jubilación activa, una fórmula recomendable para los empresarios

  • 14-6-2019 | Wolters Kluwer
  • Ya se ha tratado otras veces la dificultad que existe en España para poder compatibilizar la jubilación, y el consiguiente cobro de una pensión contributiva, con permanecer laboralmente ocupado. En la práctica, las posibilidades se reducen a tres.
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- Jubilación e ingresos reducidos. Es posible compatibilizar la pensión de jubilación con una actividad laboral por cuenta propia siempre y cuando los ingresos anuales no excedan el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en cómputo anual.

- Jubilación parcial. Se trata de combinar la jubilación con un trabajo a tiempo parcial y en este caso se minora la pensión en proporción inversa a la reducción de jornada aplicable al pensionista en relación a un trabajador a tiempo completo comparable. A esta modalidad se puede llegar de dos maneras. La primera es compatibilizar una pensión de jubilación causada con un trabajo a tiempo parcial en los términos establecidos en la jubilación flexible y la pensión se reducirá según la regla antes mencionada. También se puede llegar a la jubilación parcial cuando se comienza a percibir la pensión y en ese momento se empieza a realizar un trabajo a tiempo parcial. La pensión se minorará de igual forma.

- Jubilación activa. Esta modalidad se creó mediante el Real Decreto-ley 5/2013 de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo, norma que introdujo a partir del 17 de marzo de 2013 la figura del pensionista activo. Se trata de compatibilizar el disfrute de la prestación contributiva de jubilación con la realización de cualquier trabajo, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena, y bien a tiempo completo o a tiempo parcial.

Es también requisito para acceder a la jubilación activa el abandonar la vida laboral teniendo derecho a percibir la pensión máxima según las condiciones de cotización. Es decir, que el porcentaje aplicable a la respectiva base reguladora a efectos de determinar la cuantía de la pensión alcance el 100%, lo que sucede en el presente año 2019 al jubilarse con 65 años y siete meses tras haber cotizado durante 36 años y siete meses. Como es sabido, estos palazos se van ampliando debido a la reforma ahora en marcha y que concluirá en 2025.

Esta modalidad es aplicable a todos los regímenes de cotización, exceptuando el Régimen de Clases Pasivas, luego pueden acceder a ella tanto los trabajadores por cuenta ajena como los autónomos. En cuanto a lo que deben cotizar, los autónomos y trabajadores por cuenta ajena cotizarán a la Seguridad Social únicamente por incapacidad temporal y por contingencias profesionales. Además, quedarán sujetos a una cotización especial de solidaridad del 8% que en los regímenes de trabajadores por cuenta ajena se distribuirá entre empresario y trabajador, corriendo a cargo del empresario el 6 % y del trabajador el 2 %

Por otra parte, la cuantía de la pensión durante la vigencia de la situación de jubilación activa será equivalente al 50% del importe resultante en el reconocimiento inicial, una vez aplicado, si procede, el límite máximo de pensión pública.

Existe sin embargo una excepción. Si se trata de un trabajador autónomo que tiene contratado al menos un trabajador a su cargo, podrán compatibilizar la actividad con el 100% de su pensión, según estableció la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo desde octubre de 2017.

No obstante, el cobro del 100% de la pensión de jubilación activa siempre que se tenga al menos un trabajador contratado no es reconocido por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) cuando se trata de un autónomo societario argumentando que es la persona física, y no jurídica, la que debe tener contratado al trabajador.

Ante esta negativa, puede plantearse la duda sobre si también el administrador de una sociedad queda excluido de la jubilación activa. Los expertos consideran que existen dos casos diferentes. El primero es cuando el administrador ejercer el cargo de forma pasiva, es decir, realizando únicamente tareas que, como administrador, no puede delegar. En esta situación será posible acceder a la jubilación y recibir el 100% de la pensión a la que se tenga derecho y mantener al mismo tiempo la titularidad del negocio. En consecuencia, la pensión de jubilación solo será compatible con la realización de aquellas funciones o actividades cuya realización por un tercero mediante apoderamiento no sea posible o exigible al interesado y que, por lo tanto, no impliquen alta en RETA.

Otro caso diferente es cuando el administrador ejercer el cargo de forma activa y entonces se permite que aquellos trabajadores que han accedido a la jubilación al alcanzar la edad legal compatibilizar el empleo a tiempo completo o parcial con el cobro del 50 % de la pensión, pero no el 100% de la misma.

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