Capital humano - DocumentoSEO
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Wolters Kluwer logo

Agile, ¿más que una moda?

Ventosa, Montse

Capital Humano, Nº 344, Sección Tendencias / Tribuna, , Wolters Kluwer España

Portada

Montse Ventosa

Chief Change Hacker de Grooooow®, Workplace Innovators

El 70 por ciento de las grandes corporaciones españolas utiliza Agile de forma habitual. Así lo desvela un estudio sobre esta metodología elaborado por la Asociación Business Agility Corporation (BAC). Esta misma entidad, afirma que el Agile no es una moda, que está aquí para quedarse y producir un cambio radical en las corporaciones. ¿Entonces, debemos reconocer su éxito y sumarnos al cambio? Para tenerlo claro, mejor ponernos en situación.

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA AGILE

El Agile nace en la década de los 90, en plena crisis del desarrollo de aplicaciones y del desfase en la entrega de las mismas, momento en el que la informática adquiere un peso relevante en el sí de las organizaciones. Se crea a raíz de cubrir una necesidad: los expertos de la industria estimaron que el tiempo entre una necesidad comercial validada y una aplicación real en la producción era de unos tres años. ¿Qué os parece? ¿Dista mucho de nuestra actualidad?

El dilema estaba en que las empresas eran capaces ya de moverse más rápido. Esto significó que muchos proyectos fueran cancelados a medio camino sin ver la luz, y muchos de los que se completaron no llegaron a satisfacer todas las necesidades de la empresa, incluso si se cumplían los objetivos originales del proyecto. A partir de ahí, se generó el que se conoce a día de hoy como el Manifiesto por el Desarrollo Agile de Software y los 12 principios básicos de su filosofía.

PRINCIPIOS BÁSICOS

  • Satisfacción del cliente.
  • El cambio como hábito de mejora.
  • La división del trabajo en fases productivas (semanas, quincenas…).
  • La medición del progreso.
  • Desarrollo sostenible. La forma de ejecutar los proyectos debe garantizar en sí misma su continuidad.
  • Trabajo cercano. Los líderes de los proyectos deben ejercer su labor en el mismo terreno donde tienen lugar las tareas y no desde los despachos.
  • Conversación cara a cara. Se recomiendan reuniones periódicas tanto con el cliente como con sus colaboradores.
  • Motivación y confianza. Los procesos sólo tendrán éxito si quienes los llevan a cabo son personas motivadas y que interactúan en climas de confianza y solidaridad.
  • Excelencia técnica y buen diseño. Las formas nunca deben perderse, así como tampoco la calidad del trabajo. Todo es un conjunto.
  • Simplicidad. Las tareas han de ser lo más sencillas posible.
  • Autogestión de los equipos. El exceso de jerarquías crea dependencia entre los colaboradores.
  • Adaptación circunstancias cambiantes. Los proyectos no suelen terminar de la misma forma en que empezaron. Es indispensable que quienes los ejecutan puedan adaptarse a las distintas circunstancias que puedan surgir.

LAS CLAVES DEL ÉXITO AGILE

Algunos expertos sugieren que el Agile va más allá de una mera metodología. Que el impacto que está teniendo en distintos sectores de la economía, deviene principalmente de la transformación que la nueva era digital requiere.

Otros van aún si cabe más allá, y consideran que su éxito radica en el cambio de paradigma que produce en las culturas corporativas, en las formas de relacionarse en el trabajo, de colaborar e interconectar entre las personas a nivel organizacional.

Es precisamente en este cambio de mindset en el que insisten algunos de sus máximos defensores. Para ellos, esta transformación no solo es el proceso de cambiar de dirección hacia metodologías ágiles, sino que también debe formar parte de su propia filosofía. Una misión que lleva el cambio como constante.

«Este es uno de los paradigmas más importantes: el cambio es beneficioso. Suena a paradoja. Pero primero de todo, subestimamos el poder de sentirse a salvo. Vale, tu trabajo es aburrido, pero es seguro. ¿Sabes lo difícil que es sacar a alguien de ahí? Y a la vez, el ser humano tiene un sentido de la curiosidad y quiere saber más. Si combinas a esos dos y puedes aceptar el cambio como un hecho en tu vida, entonces llegarás a buen puerto», defiende Arie van Bennekum, fundador de WeManity y uno de los creadores del Manifiesto Agile.

¿PERO CUÁLES SON LOS LADRONES DE SU FILOSOFÍA?

Van Bennekum advierte que uno de los principales ladrones del Agile se identifica en el día a día, donde puede surgir más resistencia a la hora de aplicar metodologías ágiles y donde más peligro hay de volver a las malas costumbres. Para ello considera que el cambio debería ser un hábito en cualquier organización.

Como dijo Winston Churchill: «La perfección no es un estado, es una ambición a la que solo puedes llegar cambiando todo el rato».

Sigue leyendo este artículo y accede al resto de contenidos exclusivos de Capital Humano registrándote aquí
Prueba 10 días gratis con acceso ilimitado

Si ya eres cliente de Capital Humano, introduce tu usuario y contraseña para seguir leyendo: