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El principio VACA

Graciani García, María

Capital Humano, Nº 344, Sección Crecimiento profesional / Tribuna, , Wolters Kluwer España

Portada

María Graciani, Escritora

Conferenciante y periodista

https://mariagraciani.wordpress.com/

En una palabra: insufribles, o como diría mi madre «más pesao que una vaca en brazos» y sí, es que todos conocemos a ese tipo de persona que tiene la dudosa habilidad de sacarnos de quicio... Como las facturas, se presentan en tu vida periódicamente, como si tú tuvieras la obligación de soportar su mala baba... Creen que por educación y por prudencia permitirás que te amarguen la existencia, pues de eso... ¡nada! ¡que no te dé apuro! porque contra los que tienen el rostro duro (más bien, de cemento armado) hay que aplicar un valor seguro: el principio VACA: Vete Al CArajo. Tan simple como efectivo, este maravilloso principio hará que no vuelvas a ser cautivo de ese veneno tan nocivo que desprenden algunos «vivos».

TRES PALABRAS MÁGICAS...

Estas tres palabras me las enseñó mi amiga Ana, la clase de persona que la ves y piensas «¡ha estado sembrá!», porque tanto por sus palabras como por su expresión facial percibes que tiene el magnífico don de saber poner a cada uno en su lugar. Quizás suene un poco brusco, pero como ese jarabe que nos administraban de pequeños, no nos gustaba demasiado pero nos hacía sanar, créeme que el principio VACA te puede ayudar. Esas tres palabras mágicas: Vete Al CArajo pueden ahorrarte mucho estrés, tiempo y trabajo porque funcionan como esa efectiva tarjeta roja que, de inmediato, expulsa al jugador del campo... «¡Pero si no era pá tanto!» te dirá el «carajeado» en cuestión, ya... pero la patada en toda la espinilla emocional te la has llevado tú.

EL FIN DE LOS CORSARIOS EMOCIONALES...

Lo sé, el principio VACA no es bonito, pero es necesario (como el papel higiénico) para evitar que tu vida se convierta en el lugar favorito de los corsarios emocionales, esos que tienen la habilidad de culparte a ti de todos sus males y, como no los pares a tiempo, ahí permanecen, dale que dale, hasta que te convierten en uno de los suyos... (un genuino capullo).

Al grito de «¡al abordaje!» los corsarios emocionales intentan asaltar tu vida haciéndote pagar el peor de los peajes: tu paz mental, tu alegría, tus ganas, tu serenidad, tu organización, tu buena disposición... Para evitar esta situación, ten a mano el cañón del principio VACA y, con un efectivo Vete Al CArajo, esos «altos humos» se vuelven bajos, porque la verdadera naturaleza del corsario emocional es la cobardía, en el momento en el que le plantas cara de manera contundente, queda desarmado... ¡que no te de apuro! él se lo ha buscado.

CADA COSA EN SU SITIO Y CADA PERSONA, TAMBIÉN

Según pasan los años te vas dando cuenta de que, en la vida, es cosa principal saber poner a cada uno en su lugar (empezando por uno mismo, claro está). ¿A que no se te ocurriría meter los calcetines en el frigorífico, ni las zapatillas en el microondas? pues al igual que nos facilita el vivir el saber organizarnos y el poner cada cosa donde corresponda, es fundamental para poder progresar la organización emocional, eso quiere decir que hay que sacar la basura de vez en cuando para evitar la aparición de cucarachas mentales...

La organización emocional es un derecho y un deber cívico, es más, yo diría que es un servicio a la humanidad porque sólo conseguimos evolucionar cuando nos vamos quedando con aquello que aporta valor, con aquello que suma y, en su momento, nos lleva a conquistar hasta la luna... El principio VACA es un magnífico organizador, confía en él y cuando te encuentres ante un corsario emocional que haga que una situación te sepa verdaderamente mal (propiamente, como si te estuvieras comiendo a mordiscos un ajo), no lo dudes y di con ganas: ¡Vete Al CArajo!

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