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“El líder ante la innovación", de Tomasso Canonici y Antonio Núñez

  • 27-8-2019 |

    Mercedes de la Rosa

Mercedes de la Rosa

Redactora Jefe de Capital Humano

  • Esta obra se dirige a todos aquellos CEOs, altos ejecutivos y consejeros que quieran empezar el largo viaje hacia la innovación en sus negocios. A través de las experiencias y recomendaciones de más de un centenar de CEOs audaces que ya están liderando la transformación de sus organizaciones, su objetivo es proporcionar al lector herramientas para desenvolverse con éxito en esta nueva normalidad para, desde allí, ayudarles a liderar el futuro.
Portada

Mercedes de la Rosa

Redactora Jefe de Capital Humano

FICHA DEL LIBRO

Autores: CANONICI, Tomasso y NÚÑEZ, Antonio.

Título: El líder ante la innovación.

Editorial: Opinno & Parangon Partners. Madrid, 2019.

Páginas: 239.

La innovación está de moda. Si tecleamos el término «innovación» en Google el buscador nos devuelve más de 147 millones de referencias sobre el tema. Los libros, artículos, cursos y conferencias acerca de innovación han proliferado en los últimos años. ¿Y qué decir de la literatura empresarial sobre liderazgo? Esta daría por si sola para cubrir de volúmenes las paredes de la antigua biblioteca de Alejandría. ¿Por qué añadir entonces otro título a esta extensa producción? A juicio de estos autores, porque ninguna de esas obras -muchas de ellas, notables-, abarca suficientemente un aspecto fundamental en esta disciplina. Y es que, más allá de su dimensión tecnológica o metodológica, la innovación está íntimamente ligada con el factor humano. Esa es la razón de ser esta obra, que aborda por primera vez la innovación desde el prisma del liderazgo.

¿En qué forma ha cambiado la tecnología mi sector y mi negocio en los últimos tiempos? ¿Cómo puede compaginar un líder la obligación de obtener resultados a corto plazo con la necesidad de experimentar e invertir para el futuro? ¿Cómo se enfrenta el CEO al binomio entre operaciones e innovación? ¿Cómo balancear la estrategia de corto plazo con la mirada de medio y largo alcance?

Este libro contiene todas estas respuestas y las claves para impulsar la innovación desde la alta dirección, a través de las experiencias y recomendaciones de más de un centenar de líderes innovadores que describimos como astronautas: ambiciosos, visionarios, curiosos, exploradores, arriesgados, atrevidos y que ven todo desde una perspectiva global. Estos astronautas de los negocios, aunque parecen estar solos y alejados en el espacio, están en continua comunicación con sus equipos y necesitan de ellos para volver a la Tierra. En este libro hablamos de cómo transformar una organización, mediante la tecnología, sin duda, pero, sobre todo, a través de la visión, la misión, los valores y las personas. Desde el buen gobierno y el liderazgo excelente.

Antonio Núñez Martín es Socio de Parangon Partners, especializado en liderazgo, donde se dedica fundamentalmente al asesoramiento de Consejos de Administración y Alta Dirección, planes de sucesión de CEOs y equipos directivos, «executive search» y evaluación y desarrollo de estructuras directivas. Durante diez años dirigió varios Departamentos en el IESE (Programas Abiertos, Programas In Company y Programas Especiales) trabajando con cientos de directivos y con las principales compañías nacionales e internacionales; y fue el creador y Director del Center for Public Leadership and Government. Es Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por CUNEF, MBA por el IESE Business School, Master in Public Administration por la Harvard Kennedy School of Government y Doctor por la Universidad Rey Juan Carlos. Ha publicado varios libros entre los que destaca «El líder ante el espejo. Claves para la alta dirección», «El nuevo directivo público. Claves de Liderazgo para la Gestión Pública» y «España SL».

Tommaso es Licenciado en Economía de Internet por la Universidad de Bologna; MBA Executive por la Escuela Europea de Negocios. Titulado como Gestor de la Innovación por FEDIT (Federación Española de Centros Tecnológicos), certificado en «Estrategia Distruptiva» por HBX (Harvard Business School) y en «Inteligencia Artificial para el Negocio» por MIT. Empezó su carrera profesional en el mundo de la consultoría estratégica en innovación y fue director del departamento de innovación abierta Campus Party (Powered by Telefónica), coordinando proyectos de Open Innovation para el desarrollo territorial en España, Brasil, México, Colombia, Alemania y con la Comisión Europea.

Antonio Núñez (izda.) y Tomasso Canonici.

P.- ¿Vincular liderazgo a innovación no es redundante? ¿No son, o deberían ser, dos caras de la misma moneda?

Antonio Núñez.- Las competencias fundamentales de los líderes no han cambiado, en esencia, demasiado desde la antigüedad hasta nuestros días. Personas con visión estratégica, capacidad de ilusionar, audacia, habilidad para hacer que las cosas sucedan… Es una receta clásica que sigue estando vigente hoy. Lo que sí ha cambiado de manera sustancial en los últimos años, propiciado en buena medida por el desarrollo tecnológico y la globalización, es la complejidad de los entornos de negocios y la velocidad del cambio. Y es ahí dónde la innovación, que siempre ha sido importante, se convierte en crucial para la supervivencia de las compañías. Y se ha demostrado que la innovación solo puede abrirse paso en las empresas si el primer ejecutivo la impulsa, defiende y se compromete con ella.

P.- ¿Qué 2-3 rasgos definen a una empresa innovadora? ¿Y a un líder innovador?

Tommaso Canonici.- Los principales rasgos que definen a la empresa innovadora son: está conectada al entorno, lo cual le permite captar y anticiparse a las tendencias y los cambios de orientación en el mercado. En segundo lugar, está centrada en el cliente, hasta el punto de que construye y diseña sus estrategias en base a un diálogo permanente con él. Por supuesto, es ágil para reaccionar, adaptarse o incluso liderar un cambio de rumbo. Y finalmente, tiene una cultura innovadora, de tal manera que la innovación no es la aventura personal o la misión de un departamento o individuo, sino el esfuerzo consciente y colectivo de toda la organización.

Antonio Núñez.- En cuanto al líder innovador, se aleja del modelo de liderazgo carismático e infalible de hace unos años, que cargaba toda la responsabilidad sobre sus hombros. Hoy el líder es un «director de orquesta», un aglutinador de voluntades que reparte la responsabilidad y sirve, con su ejemplo, de inspiración a otros para que entre todos tracen la senda de la innovación. Entre sus virtudes no está solo la de tomar las mejores decisiones, sino la de generar debate interno escuchando activamente, saber rodearse de los mejores colaboradores y crear los mecanismos oportunos para que la compañía siga tomando las mejores decisiones.

P.- ¿Las empresas españolas se pueden homologar en innovación a las de otros países? ¿Quién marca la pauta en innovación?

Tommaso Canonici.- Por supuesto, y, de hecho, este libro está trufado de grandes ejemplos de empresas españolas que han aceptado con éxito ese reto. En cuanto a quién marca la pauta, las empresas de la nueva economía parten con la ventaja de que ya han nacido en el seno de un ecosistema innovador y no tienen, además, que convivir con un negocio tradicional o un legado histórico que, muchas veces, ralentiza, cuando no boicotea, la propia innovación. Sin embargo, ese espíritu «emprendedor» y sin ataduras ya esta siendo aplicado también por muchas compañías de la vieja economía, que ven en estas empresas un modelo para subirse al carro de la innovación.

P.- ¿Corremos el riesgo de identificar tecnología o digitalización con innovación?

Tommaso Canonici.- Es un error común, y una trampa mortal para aquellas empresas que incurran en esa simplificación. Porque muchas se limitarán a incorporar tecnología a sus procesos pensando que así lo tienen todo hecho, y la innovación es más una cuestión de personas que de tecnología. La tecnología es un instrumento, en muchos casos necesario, pero nunca suficiente para que la innovación escale realmente en una organización.

P.- ¿Considera que en un contexto tecnológico las personas deben marcar la diferencia? ¿Cómo?

Tommaso Canonici.- El talento, es, sin duda, una de las grandes palancas de la innovación. Ya puedes contratar todos los programas de design thinking del mundo, instalar el mejor software o implantar las mejores metodologías, que sin las personas no vas a ir muy lejos. Sin las personas, sin sus habilidades, esfuerzo y compromiso es imposible instaurar una cultura innovadora. Las personas son las que hacen que esa maquinaria funcione, las que hacen que las cosas pasen. Eso sí, para que el milagro de la innovación suceda se necesita que las personas de la organización Quieran, Puedan y Sepan transformarse. En cada una de estas tres palancas habrá que usar herramientas distintas, pero si no trabajamos sobre las tres a la vez será difícil conseguir el cambio.

P.- ¿Ser innovador es una actitud o puede aprenderse en un entorno adecuado?

Antonio Núñez.- Se trata de un rasgo cultural y, como todo lo que tiene que ver con las creencias y actitudes más arraigadas, es lo más difícil de cambiar. Pero es posible. A través de un esfuerzo sostenido, colectivo y transparente de toda la organización. Mostrando las ventajas que a todos los niveles, operacionales, productivos y también de crecimiento personal y profesional, abre la innovación para aquellas personas y organizaciones que decidan abrazarla. Y en ese proceso, como decíamos, el papel de líder es esencial.

P.- ¿Cuáles son las principales barreras de la innovación?

Tommaso Canonici.- En nuestro libro le hicimos esa misma pregunta a un centenar de CEOs y primeros ejecutivos y ellos nos dijeron que las tres principales son la ausencia de una cultura innovadora, la falta de implicación del líder y el miedo al fracaso. Y en realidad, la segunda barrera está también detrás de las otras dos, ya que el líder es en buena parte responsable de inculcar una cultura innovadora en su empresa y también quién inconscientemente puede actuar como freno para la misma por el vértigo que le provoca la posibilidad de equivocarse.

P.- ¿Y las palancas?

Antonio Núñez.- Según los propios CEOs a los que entrevistamos, las tres principales palancas son: la implicación de los líderes, la cultura y el talento. Podemos concluir, por tanto, que hay bastante consenso en que crear una cultura corporativa que potencie la innovación y un liderazgo fuerte son los rasgos más determinantes para que la innovación corporativa se abra paso, tanto para lo bueno como para lo malo.

P.- ¿Cuál es el retrato robot del ‘líder innovador’?

Antonio Núñez.- El líder innovador es humilde para saber que no es infalible y encajar las críticas; curioso para seguir aprendiendo siempre; tolerante al error, tanto al propio como a los de sus colaboradores; abierto a las nuevas ideas para no descartar nada por sistema; valiente para tomar riesgos y contradecirse a sí mismo si es necesario; inteligente para saber rodearse del mejor equipo y escuchar sus ideas y opiniones; equilibrado para saber balancear la visión a largo plazo con el resultado a corto; creativo para pensar fuera de la caja; entusiasta para contagiar a los demás y ejemplar para inspirarlos.

P.- ¿Cómo se puede ‘medir’ la innovación? ¿Ayuda HR Analytics?

Tommaso Canonici.- La innovación necesita de sus propios KPIs porque muchas veces circula en dirección contraria a las normas empresariales elementales. Rentabilidad, éxito o plazos no se miden del mismo modo cuando hablamos de productos de innovación. ¿Cómo justificar ante un comité de dirección que, en el mejor de los casos, los procesos de innovación se van a saldar con un 90 por ciento de errores y solo un 10 por ciento de aciertos?

Por otra parte, a nivel del talento innovador, herramientas como HR Analytics pueden ayudar a procesar de un modo más rápido los miles de datos que los empleados generan y, en base a ellos, producir modelos predictivos de comportamiento, identificar lagunas de formación o anticipar posibilidades de desarrollo. Y en ese sentido, sí que pueden suponer una gran ayuda.