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Blockchain para servicios públicos: una promesa de disrupción pendiente de confirmar

  • 4-9-2019 | Comisión Europea
  • Un informe elaborado por la Comisión Europeo pone de manifiesto que, pese a las grandes expectativas despertadas, la tecnología de cadena de bloques no ha demostrado hasta el momento ser una innovación transformadora para los servicios públicos.
Portada

Carlos B Fernández. La tecnología de cadena de bloques o blockchain puede, en principio, reducir la burocracia, aumentar la eficiencia de los procesos administrativos e incrementar el nivel de confianza en la seguridad de los registros públicos. Sin embargo, aún no ha demostrado ser una forma de innovación ni transformadora ni disruptiva para los servicios públicos, como se ha anunciado repetidamente.

Estas son las conclusiones más relevantes del Informe «Blockchain for digital government - An assessment of pioneering implementations in public services» (Blockchain para el gobierno digital – Una evaluación de sus primeras implementaciones en servicios públicos), presentado por el Centro de Investigación Conjunta, Joint Research Centre (JRC) del servicio de ciencia y conocimiento de la Comisión Europea.

El estudio ha analizado siete proyectos de incorporación de esta tecnología en diferentes países europeos, dos en los Países Bajos y el resto en Suecia, Suiza, Luxemburgo, Georgia y Malta, en materias como registro de la propiedad, certificados académicos, identidad digital, gestión del sistema de pensiones y asistencia social, y a distintos niveles (nacional y local).

El informe indica que los proyectos analizados, introducen cambios graduales, más que fundamentales, en las capacidades operativas de los organismos públicos que los han testado, si bien se considera que la adopción de esta tecnología puede generar un valor claro para los ciudadanos.

Gran potencial teórico

Y es que si bien desde su llegada en 2008 esta tecnología fue objeto de una recepción entusiasta que, alimentada por el éxito de Bitcoin, creó grandes expectativas («si no exageradas» precisa), con respecto al papel transformador de la cadena de bloqueo para la industria y el sector público, la creciente experimentación con los sistemas de registro distribuidos y la aparición de las primeras implementaciones operativas ofrecen la oportunidad de ir más allá de la publicidad y la especulación basadas en casos teóricos de uso».

Según el informe, «el análisis de un grupo de desarrollos pioneros en los servicios públicos muestra que la tecnología Blockchain puede reducir la burocracia, aumentar la eficiencia de los procesos administrativos y aumentar el nivel de confianza en el mantenimiento de registros públicos». Sin embargo, sobre la base de los últimos avances, «todavía no ha demostrado ser una innovación transformadora o incluso disruptiva para los gobiernos, como a veces se describe», pues lo que se ha apreciado es que se «introducen cambios graduales» pero «no fundamentales» en las capacidades operativas de los gobiernos.

Por ello, pese a que «algunos de ellos proponen un valor claro para los ciudadanos», todavía debe aumentar «la madurez tecnológica y del ecosistema» para desplegar un poder transformador.

Y para ello, se señala, la agenda política debería centrarse en la eliminación de las barreras no tecnológicas que impiden el desarrollo de estos sistemas, como la incompatibilidad entre las soluciones basadas en Blockchain y los marcos jurídicos y organizativos existentes. Este objetivo político principal no puede alcanzarse mediante la adaptación de la tecnología a los sistemas heredados, se advierte, sino que «requiere utilizar el poder transformador de Blockchain para crear nuevos procesos, organizaciones, estructuras y estándares», estimulando «una mayor experimentación tanto con la tecnología como con los nuevos procesos administrativos que pueden ser rediseñados para blockchain».

Esta agenda política debería centrarse apoyar:

  • i) el intercambio de conocimientos entre los Estados Miembros;
  • ii) la elaboración específica de nuevos proyectos piloto;
  • iii) la definición de normas de seguridad, privacidad, gobernanza e interoperabilidad;
  • iv) la creación de componentes fundacionales de la cadena de bloques; y
  • v) la creación de infraestructuras dedicadas para usos específicos de gran importancia para la UE, por ejemplo, en el ámbito de la fiscalidad, las aduanas o los títulos académicos.

Aplicaciones del Blockchain al sector público

El informe destaca que en términos generales, la tecnología de registros distribuidos puede convertirse en una nueva infraestructura de información que apoye el intercambio de información entre las administraciones públicas, los ciudadanos y las empresas.

Por ello se espera que esta tecnología revolucione o, al menos, facilite diversos servicios y funciones del gobierno, entre las que se incluyen, por ejemplo, «la provisión de los registros de ciudadanos, la gestión de los registros estatales, el apoyo al voto electrónico, la facilitación de las transacciones económicas, la lucha contra la evasión fiscal y la gestión de fondos públicos, incluidas las subvenciones y las transferencias sociales y pensiones».

Y es que el nuevo paradigma de gobierno digital se refiere «a la creación de nuevos servicios públicos y modelos de prestación de servicios que aprovechen las tecnologías digitales y los activos de información gubernamentales y ciudadanos», y se centren «en la prestación de servicios públicos ágiles e innovadores centrados en el usuario». En este contexto, añade el informe, «Blockchain es absolutamente una de las tecnologías digitales más innovadoras que hay que considerar».

Conclusiones y recomendaciones

El informe presenta una serie de conclusiones y recomendaciones directamente relacionadas con los resultados del estudio, en las que se destaca que:

  • Las tres funciones principales de blockchain, autenticación, base de datos compartida y flujos de trabajo automatizados (notarization, shared database and workflow automation) pueden ser útiles para diferentes capacidades operativas de los gobiernos y beneficiosas para las interacciones de los ciudadanos y las empresas.
  • Los servicios que aprovechan de la capacidad de autenticación de usuarios por blockchain están relativamente más maduros, mientras que las soluciones más disruptivas todavía plantean dificultades para su implementación, principalmente a causa de su incompatibilidad con la actual normativa sobre los procedimientos administrativos.
  • Los proyectos con un mayor nivel de madurez tienden a tener menos partes interesadas y a ofrecer una gobernanza más centralizada.
  • Los servicios basados en Blockchain que ya están en funcionamiento responden a claras necesidades de negocio. También cuentan con un actor del sector público activo y un potente socio tecnológico.
  • Las implementaciones de blockchain que se han llevado a cabo hasta ahora se basan predominantemente en software de código abierto, sin bien algunos los gobiernos están presionando para que se publique un libro abierto y agnóstico.
  • Blockchain es siempre una capa de un servicio más desarrollado. Por lo general, depende en una capa de registro no distribuido (non DLT layer) que se ejecuta sobre una base de datos centralizada de tipo legacy.
  • Los datos privados siempre se almacenan fuera de la cadena. Cuando se utiliza una blockchain privada permisionada, los datos se pueden almacenar en forma cifrada. Sin embargo, el almacenamiento en la cadena crea ineficiencias relacionadas con el envío de grandes volúmenes de datos a través de las redes, lo que hace que esta opción de diseño sea, posiblemente, poco práctica.
  • El rendimiento de las transacciones no parece ser un cuello de botella importante. El rendimiento en los protocolos de blockchain no permisionadas son significativamente menores que aquellos que involucran permisos de lectura, escritura y validación de transacciones. Aquellos proyectos que anclan las transacciones en blockchain públicas no permisionadas han diseñado formas de mitigar limitaciones de rendimiento.
  • En la actualidad, blockchain no amenaza el papel de las instituciones públicas como intermediarios. Las soluciones basadas en esta tecnología son complementarios o sólo sustituyen parcialmente a los servicios públicos a través de internet existentes.
  • Los esquemas basados en Blockchain analizados generan elementos de coste específicos, sin embargo, en su conjunto estos costes de despliegue no son superiores a los costes de ejecución de aplicaciones centralizados.
  • Los servicios basados en Blockchain prometen una serie de beneficios para el ecosistema. El principal en el sector público es la eficiencia de los procesos y el aumento de la fiabilidad de los registros, lo que contribuye a aumentar la confianza en las instituciones públicas. La tecnología de la cadena de bloques también puede mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y las empresas en su interacción con las autoridades públicas. Por ejemplo, los certificados personales y la emisión de títulos de propiedad y de certificaciones legalmente vinculantes pueden ser proporcionadas al ciudadano de forma automática a través de una aplicación móvil, sin necesidad de visitar un ayuntamiento.