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Vacunas para el empleo

  • 15-4-2020 |

    Pilar Llácer

Pilar Llácer

Profesora de EAE Business School y autora Libro “Te van a despedir y lo sabes”

  • El incremento del desempleo mundial durante 2020 dependerá de la evolución de la pandemia y de las medidas políticas a nivel global.
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Pilar Llácer

Profesora de EAE Business School y autora Libro “Te van a despedir y lo sabes”

Según el último informe de la OIT “El COVID-19 y el mundo del trabajo” el cierre total o parcial de los lugares de trabajo ha afectado a 2.700 millones de trabajadores, lo que equivale a un 81% de la fuerza de trabajo mundial. Esta medida, necesaria para reducir el contagio masivo de personas, va a provocar una reducción del empleo en el 2ºtrimestre del 6,7% a nivel mundial. Todos los países, todos los sectores y todos los trabajos se verán afectados en mayor o menor medida por la caída de la producción a corto plazo y una falta de confianza de los consumidores en el medio y largo plazo que socava de lleno lo que muchos llaman “la vuelta a la normalidad”. Algunos de los sectores más afectados, Comercio al por menor, Turismo, Industria, actividades empresariales y administrativas, representan un 38 % población activa mundial y alrededor de 1.250 millones de trabajadores. El incremento del desempleo mundial durante 2020 dependerá de la evolución de la pandemia y de las medidas políticas a nivel global. La previsión inicial de la OIT, 25 millones de desempleados, podría superarse. En España, país con una concentración de trabajadores en sectores de alto impacto por COVID y con una tasa de paro del 13,7%, según datos del EPA del último trimestre de 2019, la repercusión puede ser mayor.

Sin embargo, antes de la pandemia del COVID 19 España ya era un país frágil y con poca visión sobre el trabajo del futuro. Somos un país con una alta concentración del empleo en sectores como el Turismo y la Construcción, con trabajadores de baja cualificación, y además con una agricultura poco automatizada que ahora está sufriendo la escasez de mano de obra debida a la pandemia. El tejido empresarial español, formado fundamentalmente por pymes y pequeñas empresas no había realizado todavía su transformación digital, tanto en la forma de trabajar (teletrabajo) como en la de vender (comercio online); de hecho el 30,2% de empresas con menos de diez empleados no tiene todavía página web, sólo el 5,8% de estas empresas realizaron ventas por internet y un 17,5% compras. Y ahora hay muchos negocios que no están pensando en su transformación sino en cómo salir cuanto antes de esta situación para seguir haciendo lo mismo. La falta de previsión y la escasa transformación digital de muchos negocios y trabajadores provocarán más cierres que COVID19.

El virus se quedará dormido pero nuestro consumo será diferente a medio plazo y nuestra economía se verá igualmente afectada. La caída de la producción, la productividad y, lo más importante, la falta de confianza y la incertidumbre provocarán un consumo retráctil, que puede avanzar o adelantarse para después retroceder o esconderse.

La OIT propone adoptar medidas políticas integradas y a gran escala centradas en cuatro pilares:

  • 1. Apoyar a las empresas, al empleo y los ingresos
  • 2. Estimular la economía y los empleos
  • 3. Proteger a los trabajadores en el lugar de trabajo
  • 4. Utilizar el diálogo social entre gobiernos, trabajadores y empleadores a fin de encontrar soluciones

Pero estas opciones deberían ser complementadas con otras tres:

  • 1. Un plan urgente de digitalización de negocios y trabajadores
  • 2. Formación urgente para todos los trabajadores afectados por ERTES o en proceso de despido
  • 3. Apoyar medidas de emprendimiento basada con la economía circular y las plataformas digitales para todos los trabajadores afectados por el desempleo o que pueden ser susceptibles de estarlo

Muchas empresas deberán reorientar sus negocios con más agilidad de la esperada, como han hecho algunas para adaptarse a las actuales circunstancias. No valdrán las recetas de las crisis anteriores pues la situación es muy diferente, y además habrá que prepararse para estar en intermitente estado de alerta.

Por su lado, todos los trabajadores van a tener que entrenar de forma rápida su empleabilidad, que además deberá ser sostenible en el tiempo. Pero ¿dónde va a estar el empleo? El trabajo va a quedar impactado no solo en la forma sino en el contenido, y va a afectar a todos los sectores. Por tanto, si vas a buscar el mismo puesto, con las mismas funciones, puede que no lo encuentres. Esta pandemia ha llevado a muchos empleos a incorporar el prefijo “tele”, que significa “distancia” o “lejanía”, y muchos más lo van a necesitar. Trabajos nuevos que imaginábamos para un futuro lejano van a tener alta demanda en este presente imprevisible. Algunos ejemplos:

  • Diseñador de eventos online
  • Canguros online
  • Experto en ciberseguridad
  • Diseñador de Experiencias de Realidad Virtual
  • Experto en ética de datos y privacidad
  • Arquitecto e Ingeniero 3D
  • Técnico de impresión 3D
  • Diseñadores de chatbots
  • Programador educacional en Inteligencia Artificial
  • Asesor de marca personal
  • Piloto de drones
  • Optimizadores del tráfico de drones
  • Técnico de asistencia sanitaria asistido por IA
  • Diseñadores de impresión de ropa 3D, especialistas en material y estilistas
  • Sherpa de tienda virtual

La mejor vacuna para la empleabilidad solo puede venir de la formación constante y nuestra capacidad para adaptarnos a un entorno que nos habían dicho muchas veces que era VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) y digital, y nunca acabamos de creerlo.