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Compromiso con el autodesarrollo

Cardona Soriano, Pablo

Capital Humano, Nº 353, Sección Crecimiento profesional / Artículos, Mayo 2020, Wolters Kluwer

La incorporación al mundo del coaching y del mentoring de multitud de profesionales de distintas procedencias hace más necesario que nunca saber cuáles son realmente las competencias que hacen de esta especialidad una herramienta útil.

La incorporación al mundo del coaching y del mentoring de multitud de profesionales de distintas procedencias hace más necesario que nunca saber cuáles son realmente las competencias que hacen de esta especialidad una herramienta útil.

Pablo Cardona

Presidente de EMCC España

La profesión del coaching y mentoring promueve el continuo desarrollo de las personas más allá de la adquisición de conocimientos y destrezas. En el complejo mundo actual, cada vez somos más conscientes de que el crecimiento personal no se agota escuchando una clase o siguiendo recetas más o menos prefabricadas. El crecimiento personal profundo requiere de modelos, guías y acompañantes para asumir riesgos y mantener la motivación, a pesar de las dificultades y sinsabores del camino.

En los últimos años, se ha sumado a esta profesión gente de múltiples procedencias, con diferentes antecedentes académicos y profesionales, provenientes de diversas culturas y con puntos de vista muy dispares. No existe por el momento una base única de conocimiento que defina y agote el alcance de esta profesión (como podríamos definir en medicina, ingeniería, y en otras muchas profesiones). Pero si hubiera que mencionar una creencia común a todos, sería la de nunca darse por vencido: sólo puede ser coach o mentor el que está comprometido con su propio desarrollo.

El COMPROMISO CON EL AUTODESARROLLO EN EMCC

Explora y mejora el nivel de su práctica y mantiene la reputación de la profesión

EMCC valora tanto el compromiso con el desarrollo personal que lo ha introducido como una de las competencias clave de su modelo. Por ello, para acceder a cualquier acreditación de EMCC es necesario demostrar con evidencias este compromiso sostenido a lo largo del tiempo. Este compromiso va más allá de lo que podría denominarse el Desarrollo Profesional Inicial, es decir: «el período de desarrollo durante el cual un individuo adquiere un nivel de competencia necesario para operar como un profesional autónomo».

El compromiso de desarrollo personal tampoco es simplemente una capacitación o «puesta al día» necesaria para mantener un cierto nivel de excelencia. Al menos, podríamos decir que no es únicamente eso. Es, sobre todo, una mentalidad, una creencia común, que identifica al verdadero coach y mentor. De ahí que esta competencia demuestre y refuerce la reputación de la profesión.

Sólo puede ser coach o mentor el que está comprometido con su propio desarrollo

El desarrollo personal puede cultivarse por dos vías: la vía experiencial y la vía formativa. La vía experiencial surge naturalmente del ejercicio de la propia profesión. Esto no significa que sea un proceso inconsciente. Más bien es al contrario. La vía experiencial es lo que en EMCC llamamos la «práctica reflexiva»: un aprendizaje que aparece con la reflexión de los acontecimientos, iniciativas, resultados y fracasos que se viven en las relaciones de coaching o mentoring.

La vía formativa incluye todo proceso de aprendizaje (generalmente documentado) diseñado para garantizar que los estándares y competencias profesionales se mantengan y mejoren con el tiempo. Esto significa mantenerse al día a través de un plan de Desarrollo Profesional Continuo (que en EMCC llamamos CPD, por sus siglas en inglés) y también a través del feedback de aquellos profesionales capacitados para el ejercicio de la supervisión.

LA PRÁCTICA REFLEXIVA

EMCC promueve el crecimiento continuo de sus miembros no sólo a través de cursos y recursos (webinars, libros, etc), sino mediante la constante llamada a la reflexión. Esta reflexión empieza por el examen consciente de la aplicación de los principios y herramientas de coaching y mentoring a la realidad del día a día.

Se trata de desarrollar el hábito de mirar atrás y preguntarse qué ha ido bien y qué no ha funcionado, que podría haberse hecho mejor y qué debería haberse evitado. Esta reflexión permanente sobre la práctica profesional permite estar abierto al feedback de clientes y supervisores en esta misión interminable que es el desarrollo personal.

Para promover la práctica reflexiva, EMCC pide como requisito en sus distintas acreditaciones lo que se denomina como Registro Reflexivo. En este registro, el coach o mentor debe proporcionar evidencias de al menos cinco reflexiones ligadas al propio aprendizaje durante los 12 meses anteriores a la solicitud de la acreditación. Estas reflexiones pueden extraerse de entre distintas experiencias profesionales, tales como:

  • Trabajo con Clientes.
  • Feedback de Clientes.
  • Supervisión de Mentor/Coach.
  • Desarrollo Profesional Continuo.

EL DESARROLLO PROFESIONAL CONTINUO (CPD)

El Desarrollo Profesional Continuo (CPD) es un plan de aprendizaje diseñado específicamente para garantizar el progreso profesional de un coach o mentor. El CPD tiene dos componentes: la educación formal (cursos centrados en el desarrollo de habilidades o manejo de herramientas), y la educación informal, que no es necesariamente capacitación «en el aula», sino aprendizaje intencional adaptado a las necesidades individuales de desarrollo de un coach o mentor (por ejemplo: participación en conferencias, intercambios de experiencias, planes de lecturas, investigación, etc).

Para diseñar un CPD se recomiendan los siguientes pasos:

  • Identificar las áreas de mejora o evolución (idealmente como parte de un proceso de supervisión.
  • Detallar qué se quiere aprender o fortalecer en términos de competencias, conocimientos, herramientas, etc.
  • Escoger las actividades formativas que mejor se adecúen a las necesidades y posibilidades de la persona.
  • Enumerar los resultados esperados de cada actividad formativa.

El Desarrollo Profesional Continuo (CPD) es uno de los determinantes clave de la buena práctica y se convierte en el principal vehículo de la evolución dinámica del coach o mentor. El CPD sirve también como evidencia de que una persona se está esforzando en mejorar tanto en las competencias propias de su profesión como en su desarrollo integral como persona. EMCC valora el CPD en las siguientes dimensiones: conocimiento adquirido, actualidad, amplitud y profundidad del aprendizaje, competencias desarrolladas y su aplicación en la práctica profesional.

El mejor indicador de la eficacia del CPD es la reflexión sobre el uso real de la habilidad mejorada después de la participación en una actividad específica de CPD. En otras palabras, la evaluación de la eficacia CPD debe basarse principalmente en la reflexión sobre cómo ha sido su aplicación posterior a la vida real.

Todo el trabajo que realiza un profesional para diseñar un plan de CPD y mantener un registro de sus resultados y reflexiones se puede guardar en una herramienta que EMCC ha diseñado: el Registro de Desarrollo Continuo de Mentor-Coach(esta herramienta se puede descargar del sitio web de EMCC: www.emccouncil.org).

LA SUPERVISIÓN

La supervisión es uno de los pilares básicos en el proceso de desarrollo personal y crecimiento profesional de un coach o mentor. Es un proceso de aprendizaje individual, grupal o entre pares que examina metódicamente las preguntas de aprendizaje personal que cualquier persona tiene con respecto a su trabajo. La supervisión refuerza y acelera el proceso de aprendizaje, y evita posibles distorsiones en la práctica de la profesión.

EMCC recomienda establecer un proceso de supervisión personal en el trimestre posterior a la concesión de la primera acreditación, especialmente si el acreditado ha comenzado ya a ejercer profesionalmente. Cuando se trata de elegir el tipo de supervisión, corresponde al individuo decidir si participa en la supervisión individual, grupal o de pares.

Para la elección del supervisor, EMCC recomienda tener en cuenta:

  • 1. El papel del supervisor no es el de un evaluador, sino el de un acompañante del coach o mentor en su viaje de desarrollo profesional. Parte del papel del supervisor es revisar, junto con el supervisado, su plan de desarrollo y ayudarle a seguir un viaje de desarrollo adecuado.
  • 2. Se recomienda que el supervisor sea un coach o mentor profesional para supervisados de todos los niveles de acreditación.
  • 3. Salvo en el caso de pares, el supervisor debe tener al menos un nivel de acreditación superior al del supervisado. La acreditación del supervisor puede otorgarla cualquier organización de coaching o mentoring reconocida mundialmente (EMCC, ICF, AoC, WABC, etc).
  • 4. En el caso de la supervisión de pares, ya que es el único tipo de supervisión sin necesariamente un supervisor de mayor jerarquía, se debería aplicar un conjunto específico de reglas para que sean verdaderamente eficientes.

UN CAMINO INTERMINABLE

El compromiso consciente con el desarrollo personal puede tener un principio, pero no tiene un final. Mucho menos para un profesional que, como el coach o el mentor, se centra precisamente en promover ese desarrollo en los demás. Para ayudar y reconocer este desarrollo continuo, EMCC ha creado un plan de acreditaciones en cuatro niveles:

  • 1. Nivel Foundation: Este es el nivel inicial y está pensado para personas con una comprensión de la práctica del mentoring y coaching, y que han desarrollado las habilidades básicas del mentor/coach.
  • 2. Nivel Practitioner: Este nivel está pensado para mentores y coaches que trabajan como mentor/coach interno, o que utilizan el mentoring/coaching como parte significativa de su trabajo principal, o que se van a iniciar como mentor/coach externo.
  • 3. Nivel Senior practitioner: Este nivel está pensado para mentores y coaches profesionales con experiencia que dominan una amplia gama de modelos y herramientas.
  • 4. Nivel Master practitioner: Este nivel está pensado para mentores y coaches expertos que crean su propio enfoque basado en la evaluación crítica de una amplia gama de modelos y marcos de referencia.

Como es obvio, llegar al cuarto nivel de acreditación en EMCC no exime del compromiso por el continuo autodesarrollo. No podría ser de otra manera. Porque ese compromiso está en el corazón de nuestra profesión y es un requisito indispensable para su ejercicio.

BIBLIOGRAFÍA

Nadine Hemmer, Marialexia Margariti, Michel Moral, Ana Oliveira Pinto, Anita van Vlerken. Desarrollo Profesional Continuo (CPD). Una Guía para Coaches, Mentores y Supervisores. European Mentoring & Coaching Council. 2017 (actualizado en 2019).

LECTURAS DE INTERÉS

Coaching at Work - Artículos breves y accesibles para profesionales y usuarios de coaching.

http://www.coaching-at-work.com

International Journal of Mentoring and Coaching - dirigido igualmente a coaches y académicos.

http://www.emccouncil.org/eu/en/journal

International Journal of Evidence-based Coaching - dirigido principalmente a académicos, pero también útil para profesionales

http://ijebcm.brookes.ac.uk