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El 69% de los directivos prefiere volver al modelo de trabajo tradicional previo al COVID-19

  • 18-6-2020 | Wolters Kluwer
  • Los tres principales motivos de los directivos para no querer cambiar los modelos de trabajo son: su preferencia por la modalidad presencial (69%), la preocupación por la productividad de la plantilla (63%), y el estilo o modus operandi del negocio (31%).
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7 de cada 10 directivos prefiere continuar con el modelo de trabajo tradicional, en contraposición, tan solo un 7% de los profesionales desea volver a la oficina a tiempo completo tras la pandemia, ambicionando un 32% a trabajar desde casa de manera permanente y a acudir a la oficina cuando sea necesario. Ésta es una de las conclusiones del informe “El Futuro del Trabajo tras el COVID-19” elaborado por Robert Walters,consultora global especializada en búsqueda y selección de mandos intermedios y directivos, a raíz de una encuesta realizada durante el pasado mes de mayo a 800 empresas y profesionales de diversas áreas y sectores en España, sobre el impacto del coronavirus en el entorno laboral.

7 de cada 10 directivos prefiere continuar con el modelo de trabajo tradicional, no obstante, la mitad de las organizaciones está valorando incluir el teletrabajo en sus paquetes de beneficios

El 69% de los directivos se decanta mayoritariamente por seguir con el sistema tradicional de trabajo tras el Covid-19 (69%). En contraposición, tan solo el 7% de los profesionales encuestados desea volver a la oficina a tiempo completo tras la pandemia, mientras que un 32% desea teletrabajar de manera permanente e ir a la oficina cuando sea necesario.

Los principales impedimentos de los directivos a la hora de incluir el teletrabajo son la preocupación por la productividad de los empleados (63%), un dato que contrasta con el 47% de los profesionales en España que considera que su productividad ha aumentado durante el tiempo que han estado trabajando en casa a causa del coronavirus. Otros impedimentos mencionados son la falta de recursos e infraestructura tecnológica para teletrabajar (6%) y el estilo/modus operandi del negocio (ej. ventas presenciales) con un 31% de las respuestas.

Pese a las iniciales reticencias de los órganos directivos de las organizaciones, el 52% de las empresas encuestadas está valorando la posibilidad de teletrabajar con menor o mayor frecuencia en sus paquetes de beneficios tras la experiencia laboral vivida por el Covid-19, pero únicamente un 24% reconoce contar en la actualidad con las herramientas tecnológicas para que sus equipos trabajen en remoto de manera eficaz.

Más del 70% de los responsables de selección opina que los directivos de su organización deberían enfocarse en los resultados en lugar de en el tiempo empleado en una oficina.

Un 73% de los responsables de RRHH encuestados afirma que sus directivos deberían adaptarse a un nuevo entorno laboral, alcanzando para ello un mayor entendimiento entre el equilibrio trabajo-vida personal de su plantilla, y enfocándose en los resultados más que en el tiempo de trabajo empleado en una oficina.

Sin embargo, tan solo un 16% de los responsables de RRHH cree que los directivos y management de su organización están actualmente capacitados para manejar a sus equipos de trabajo a distancia con éxito.

Más de la mitad de los responsables de recursos humanos (51%) considera que sus directivos deberían destinar más tiempo y herramientas en fomentar una mayor colaboración entre los equipos, así como en promover una mayor comunicación interna en sus canales digitales (videos, blogs, comunidades digitales, entre otros).

Entre el resto de necesidades mencionadas para favorecer esta transformación laboral se incluyen una mayor comprensión de la tecnología y su impacto en el teletrabajo y trabajo en equipo (38%), y un mayor enfoque en la salud mental y el bienestar de la plantilla (37%).

“Es cierto que mucha gente ha tenido sus primeras experiencias teletrabajando en unas circunstancias que no son las “normales” (mercado muy contraído, cuidando de menores que deberían estar en el colegio, habiendo cambiado sus funciones para acomodarlas a la nueva situación…) por lo que no deberían ser evaluables estos meses como prueba de si el teletrabajo funciona en una determinada empresa o para un determinado cargo. Sin embargo, creo que, en condiciones “normales” -bien a través del teletrabajo ocasional, del trabajo en remoto de forma habitual o directamente del trabajo distribuido (sin un headquarter principal)- sí, se consiguen buenas soluciones para ser más eficientes (trabajando menos horas), conciliar más y mejor y, a largo plazo, obtener por parte de todos los trabajadores una orientación a resultados que países del norte de Europa ya tienen”, expone Alberto Muñoz, Director en Robert Walters.

El 59% de las empresas está realizando un retorno escalonado a sus oficinas; un 18% no ha considerado todavía una vuelta

6 de cada 10 organizaciones encuestadas están realizando un retorno escalonado basado en los riesgos sanitarios de sus empleados (por ejemplo, los trabajadores de mayor edad o los que padecen enfermedades crónicas realizan su regreso más tarde). Un 45% ofrece a sus empleados la oportunidad de volver al lugar de trabajo de manera voluntaria. Por último, un 18% de las empresas aún no ha considerado la vuelta de la plantilla a sus oficinas.

Una metodología utilizada por el 40% de las empresas de cara a una vuelta escalonada ha sido la de crear grupos de trabajo más pequeños para limitar el número de empleados en el lugar de trabajo; la posibilidad de cambiar las horas de trabajo para evitar el desplazamiento de los trabajadores en hora punta (36%); dividir a los empleados en turnos basados en criterios específicos (35%); y la incorporación de los empleados en función de la importancia de la función que desempeñan (25%). Finalmente, para un 20% de las organizaciones, las estrategias de reincorporación al trabajo se basan en las tasas de infección y en los riesgos locales (por ejemplo, implantando diferentes estrategias basadas en la ubicación de cada oficina).

El 38% de las empresas está valorando la opción de contar con menos espacio de oficina, entre otras medidas

Las prácticas de trabajo a distancia y la tecnología utilizada en respuesta al Covid-19 han hecho que 4 de cada 10 empresas encuestadas considere la posibilidad de ahorrar costes a través del alquiler o compra de oficinas de menor tamaño (38%). Un 37% afirma que va a reducir su presupuesto en viajes, empleando herramientas de videollamada en su lugar; un 22% planea hacer un mayor uso de las modalidades de contratación temporales y de los beneficios de la globalización para reducir o aumentar los costes de su plantilla acorde a la situación de la compañía. Por el contrario, un 23% de las empresas reconoce no haber empezado a buscar futuras oportunidades de ahorro de costes, y un 18% no valora llevar a cabo medidas de este tipo.