Capital humano - DocumentoSEO
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Wolters Kluwer logo

Cinco desafíos de los líderes de empresas de servicios profesionales

Philios Andreou

Presidente de la Unidad de Otros Mercados de BTS

Capital Humano, Nº 355, Sección Tendencias / Artículos, Julio 2020, Wolters Kluwer

Trabajar en esta nueva realidad no es fácil, por lo que los líderes de empresas de servicios profesionales deben tomar medidas para ayudar a su gente a desempeñar su función de forma eficaz.

Con la pandemia de la COVID-19 han surgido desafíos sin precedentes en todo el ámbito económico, pero las empresas de servicios profesionales están siendo impactados de manera muy especial por la crisis. Actualmente, los consultores están siendo espectadores de primera fila al ver cómo se transforman las empresas de sus clientes: las prioridades cambian constantemente, los equipos de toma de decisiones varían y surgen nuevos modelos de negocio, además de estar sometidos a una fuerte presión para encontrar soluciones. Trabajar en esta nueva realidad no es fácil, por lo que los líderes de empresas de servicios profesionales deben tomar medidas para ayudar a su gente a desempeñar su función de forma eficaz. En este contexto, existen cinco desafíos principales que estos profesionales deben superar:

Confusión e incertidumbre

Los profesionales en este tipo de organizaciones se sienten inseguros a la hora de tratar con sus clientes y gestionar los proyectos, están dudosos sobre cómo pueden seguir aportando valor, cuánto durará la crisis y cuál será el impacto a largo plazo en sus clientes. Tampoco están tranquilos sobre el futuro de su propia firma. ¿Se mantendrán los mismos criterios de éxito del pasado? ¿podrán hacer una carrera como antes y con la rapidez de antes? Esta confusión e incertidumbre reducirá la productividad al nublar el pensamiento y ralentizar la toma de decisiones.

¿Cómo deben de actuar los líderes?

  • Haga un plan mientras se concentra en el equipo. Una de las primeras acciones que debe hacer un líder es elaborar un nuevo plan de negocio que tenga unos claros indicadores de éxito; esto le dará a cada persona de su equipo una sensación de control, enfoque y empoderamiento. Hay que asegurarse que estos nuevos indicadores estén adaptados al entorno actual y que sea obvio para todo el equipo cómo pueden lograr resultados. Las prioridades y acciones de cada empleado deben ser totalmente transparentes. Además, hay que resaltar el poder colectivo del equipo como fuerza impulsora y quizás mover de objetivos personales a objetivos del equipo. Tener unos objetivos y medidas claras de éxito, crea un ambiente más positivo, un equipo más fuerte y da lugar a un ambiente contrario al diálogo interno negativo.

Magnificación de situaciones

Un efecto de la crisis del coronavirus es el aumento de las emociones, que son más sensibles de lo habitual. Cualquier comunicación puede malinterpretarse y los cambios en las formas de trabajo se observan bajo lupa. Los efectos del cambio más pequeño, dadas las circunstancias, pueden ser enormes para un consultor. Curiosamente, en momentos de crisis aumenta la tendencia a leer más sobre los aspectos negativos de cualquier situación, a esto se añade que la mayoría de los consultores están formados para desarrollar diferentes escenarios y prepararse para lo peor, lo que afecta en su ánimo, productividad y trabajo en equipo.

¿Cómo afrontar esta situación?

  • Proporcionar perspectiva y objetividad a las situaciones Es conveniente evitar que los empleados vean todos los cambios desde una perspectiva negativa, hay que ayudarles a afrontar las situaciones a través de una visión más objetiva. Hacerlo de manera tranquila y objetiva, también demostrará que todo está bajo control. Además, centrarse en los aspectos positivos del cambio o en algunas noticias alentadoras ayudará a equilibrar los pensamientos negativos y mantener la productividad.

Menor confianza

A medida que disminuye la demanda de proyectos de los clientes, los consultores comenzarán a dudar de sus capacidades. Se sentirán inseguros sobre el valor que aportan a los clientes y a la empresa. Cuestionarán su juicio, acciones, e incluso si son aptos para el trabajo. Estas dudas reducen la confianza, lo que impactará en su desempeño y potencialmente creará una espiral negativa, que provocará que estas preocupaciones se hagan realidad.

¿Cómo cambiar este comportamiento?

  • Hay que promover el reconocimiento. Cuando los consultores comienzan a tener dudas sobre su desempeño, los líderes deben mostrar empatía y brindar reconocimiento, así como una comprensión ante la situación actual. Si bien es probable que el resultado final no sea el esperado, se debe recompensar los éxitos, aunque estos sean pequeños. Centrarse en los errores a menudo alimenta la negatividad, mientras que recompensar el progreso, ayuda a todos a permanecer unidos frente a la adversidad.

Frustración y falta de paciencia

Mientras que el trabajo tradicional se ralentiza y las respuestas de los clientes se retrasan, paradójicamente aumenta el número de reuniones internas. Esto cambia drásticamente la forma de trabajar y aumenta exponencialmente la necesidad de una gestión proactiva de las relaciones, así como invertir tiempo para mejorar y aprender las nuevas formas de trabajar. Si bien la cantidad de trabajo es mucho mayor, los resultados no son comparables. Esta relación esfuerzo / resultados puede aumentar los sentimientos de frustración. Los consultores comenzarán a analizar esta paradoja y a convencerse de que es un signo de estrategia o acciones erróneas. Perderán la paciencia y, por lo tanto, disminuirán el esfuerzo discrecional que ponen en su trabajo.

¿Qué hacer ante ello?

  • Hay que fomentar la confianza y sensatez. Los líderes deben ayudar a su gente a comprender que la paciencia es un factor clave de éxito en medio del cambio. Si bien las frustraciones cotidianas son posibles, quizás incluso probables, los empleados deberán recordar que lidiar con la frustración puede ser parte del trabajo y que los aspectos negativos, que se producen por circunstancias actuales, no existirán en el futuro. Los líderes también deben ser honestos sobre sus errores. Es fundamental que modelen los comportamientos que desean que sus consultores emulen y demuestren que ellos mismos son pacientes y que saben escuchar, además están preparados para tomar medidas decisivas cuando sea necesario.

Agotamiento

En una crisis, los consultores están sometidos a un gran estrés y a menudo pierden el sueño y su capacidad de refrescar y recargar la mente y el cuerpo. Esto provoca que el agotamiento nuble su pensamiento y debilite su sistema inmunológico, algo que es necesario evitar en estos tiempos.

¿Qué hay que hacer?

  • Energizar inspirando En momentos de crisis, es demasiado tentador para los líderes trabajar hasta el agotamiento. Aunque lo hagan con las mejores intenciones, están enseñando a su gente que este tipo de comportamiento es lo esperado de ellos y esto al final se traducirá en una bajada de productividad. Para mantener a los equipos inspirados y comprometidos, los lideres tienen que celebrar los logros, desarrollar la cultura adecuada y fomentar el cuidado de uno mismo, aumentando así la energía del equipo.

En definitiva, mantener una mentalidad completamente positiva durante la crisis es imposible, pero es importante que los líderes de empresas de servicios profesionales se centren en ayudar a sus equipos a disminuir los momentos de negatividad, menor confianza y frustración. Hacerlo requiere de altas dosis de empatía y consolidar una visión de futuro para alcanzar el éxito. Como dijo Napoleón, «un líder es un distribuidor de esperanza».