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¿Cómo afrontarán los jóvenes las nuevas oportunidades laborales en el contexto post COVID-19?

González, M.

Capital Humano, Nº 355, Sección Headhunting y selección / Tribuna, Julio 2020, Wolters Kluwer

Portada

Mariona González

Business Development AdQualis Talent Search

De toda crisis debemos buscar también un componente positivo: la oportunidad de nuevas aventuras profesionales y de reinventarse. Y en esta situación de pandemia, que ha derivado en un parón de la actividad no conocido hasta la fecha, también surgirán ciertas oportunidades para quien sepa aprovecharlas.

Es cierto que partimos de un entorno complicado, una situación de incertidumbre en la que resulta demasiado prematuro ofrecer pautas o consejos sobre una situación de la que aún no tenemos claro su desarrollo. Aun así, podemos ya dilucidar algunos aspectos relacionados con el mercado laboral que provocan algunos giros de tendencia en cuanto a competencias profesionales, que conviene tener en cuenta.

El COVID-19 ha adelantado sin duda un cambio en los procesos y modelos de trabajo que, en condiciones normales, hubiera tardado alrededor de cinco años en implementarse en España. De repente, podemos hablar de un ambiente profundamente digitalizado donde el teletrabajo y el uso de nuevas tecnologías son ya la tónica general. Con el confinamiento y la necesidad imperiosa de cambiar hábitos en el funcionamiento de los equipos se ha adelantado una meta a la que íbamos a acabar llegando, pero que quizá ha sucedido de manera muy rápida y sin los protocolos previamente establecidos.

En todo este contexto, los perfiles jóvenes cuentan con una ventaja natural que se transforma en una verdadera oportunidad en las actuales circunstancias. Acostumbrados a trabajar en entornos más enfocados a la tecnología y al ambiente startup, miran a esta nueva realidad con mucha naturalidad. Todos son ya nativos digitales, por lo que se sienten verdaderamente cómodos en esta nueva forma de socializar y de trabajar en equipo. Es además algo que ellos ya iban buscando y que deseaban.

Los jóvenes estaban acostumbrados a que sus relaciones personales y de ocio, además de en el entorno presencial, se sucedieran en entornos digitales y ahora es cuando esa manera de hacer en el ámbito social se traslada a lo profesional, con la consecuente ventaja que esto conlleva. En cambio, el resto de generaciones estamos aprendiendo e interiorizando estos nuevos parámetros de funcionamiento en el ámbito profesional que los jóvenes han adquirido de forma muy natural. Son mucho más ágiles, y no sólo en la parte técnica, también en la vital y conductual. Ellos tienen muy claro, desde hace tiempo, cómo relacionarse en este ámbito, lo que se transforma ahora en una muy buena baza dentro del mundo profesional.

El grueso de las compañías en España está valorando esta ventaja. Los perfiles de profesionales más jóvenes cuentan con la capacidad de aportar esta parte digital más práctica, un atributo con el que pueden ganar fortaleza gracias al conocimiento de los canales digitales, su lenguaje y sus códigos de conducta. Hay que tener presente que, en ciertos ámbitos del mundo profesional como puede ser el comercial, los códigos relacionales que regían anteriormente en lo presencial difieren mucho de lo digital.

Las organizaciones aprecian un perfil joven que sepa canalizar y dar forma a las ideas conceptuales. Es importante saber aterrizar las ideas conforme a los diferentes canales que se usen, por qué no es lo mismo un formato online que un offline. En AdQualis ya veníamos recibiendo estas peticiones por parte de nuestros clientes, con experiencia en canales online, offline o mix de ambos, ya que la experiencia es totalmente distinta.

Compentencias

En este entorno tan volátil, y en el que todo puede cambiar de un día para otro, resulta complicado poder ofrecer pautas que ayuden a la empleabilidad de los jóvenes que se encuentran en búsqueda de nuevas oportunidades laborales. Pero sí que podemos apuntar, aunque sin generalizar, las competencias que van a ser más demandas por la mayor parte de las organizaciones. La primera y más destacada es la resiliencia para adaptarse a entornos cambiantes y adversos. Las organizaciones necesitan personas con competencias relacionadas con la resiliencia y la capacidad de adaptación para poder aprovechar estas situaciones de adversidad, capaces de generar oportunidades y vislumbrar nichos de mercado.

En cuanto a mentalidad, hay que tener en cuenta que las generaciones más jóvenes no se plantean el futuro bajo el prisma de la estabilidad. Por lo menos el futuro más inmediato. El entorno variable ha sido una constante desde que finalizaron sus estudios. Saben convivir con ello. Pero sobre todo saben reaccionar conductualmente a estas adversidades. Incertidumbre, cambio, regeneración… son conceptos a los que ellos, por diferentes circunstancias de contexto, ya están acostumbrados.

Si una compañía aspira a la competitividad, también necesita de perfiles analíticos: profesionales que sepan moverse en el área digital, recabando e interpretando datos. Pero por encima de todo, profesionales capaces de extraer conclusiones a raíz de esos datos que permitan un diagnóstico de la situación para elaborar una estrategia. Además de ese conocimiento en la interpretación de datos, será altamente valorada una mentalidad innovadora y creativa. Situaciones que antes exigían determinadas soluciones, ahora van a requerir otras muy diferentes, y para ello hace falta saber crear y actuar con anticipación.

Una tercera competencia va relacionada con las habilidades de comunicación; tener que comunicar mediante el canal online precisa de unas cualidades diferentes para hacer llegar el mensaje correcto y que sea bien interpretado.

Por último, otra de las competencias que reclaman las organizaciones a los jóvenes es la capacidad de trabajar en equipo. Cada vez más la necesidad de trabajar mediante proyectos transversales, especialmente en multinacionales, obliga a entenderse con compañeros de otros departamentos con visiones y expertise muy diferentes.

Un consejo adicional y fácilmente aplicable en estos momentos es el de aprovechar al máximo las posibilidades de formarse. En estos momentos, hay una extensa oferta en formación e incluso sesiones on-line o webinars, que pueden ser muy útiles para actualizar conocimientos y seguir orientando la carrera profesional en la línea que nos hemos trazado.

Como conclusión, aunque estemos en periodo de incertidumbre, debemos subrayar la ventaja digital innata de los más jóvenes, potenciar las habilidades y competencias en línea a lo que las empresas necesitan y apostar por la formación complementaria, que sin duda abrirán el abanico de oportunidades laborales para los que estén dispuestos a adaptarse a este momento y su complejidad.