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La vuelta al valor de lo colectivo: escenario post Covid-19

Torre, Mónica

Capital Humano, Sección Tendencias / Tribuna, 2 de Julio de 2020, Wolters Kluwer

Mónica Torre

Directora de Recursos Humanos de Up Spain

Tengo la convicción de que esta pandemia que hemos vivido, y cuya repercusión ya está cambiando nuestra manera de entender las relaciones, nuestra forma de trabajar y organizarnos e incluso nuestros valores, va a poner en evidencia la vuelta al valor de lo colectivo, la fuerza e impacto que tiene cada acción individual en el proyecto colectivo y también la importancia que tiene poner toda nuestra competencia al servicio de lo común.

En Up Spain somos especialistas en la gestión de los beneficios sociales que completan los paquetes retributivos; nuestras soluciones de comida, transporte, o guardería hacen muchísimo más sencilla la conciliación de nuestra vida. Por poner un ejemplo concreto, durante esta pandemia, nuestro servicio “Gourmet a domicilio” ha permitido ayudar a muchísimas familias a gestionar su día a día, haciendo posible una mejora de la conciliación, incluso en la extraña situación del confinamiento.

Desde casi dos años ya, con la unión con Grass Roots queremos también ser capaces de ofrecer soluciones globales para atraer, motivar y fidelizar empleados y clientes. Y para terminar de cerrar nuestro “círculo virtuoso” con la incorporación de Gourmet Pay (una solución de pago móvil en establecimientos) hemos pretendido también dar soluciones a toda nuestra red de establecimientos para poder adaptarse también a esta “nueva normalidad”.

En definitiva, queremos seguir con el liderazgo que Up Spain ha demostrado todos estos años en el sector de los beneficios sociales, apostando por explorar otras oportunidades de negocio que permitan a la compañía seguir creciendo en un mercado que demanda cada vez más soluciones globales e integradas, con el foco siempre puesto en la innovación, el desarrollo de soluciones creativas y los máximos estándares de calidad en el servicio ofrecido a nuestras empresas-clientes.

Pero, además, nuestra empresa es un ejemplo de cómo los valores no son algo pintado en una pared, sino que dedicamos muchos esfuerzos a declinarlos en lo cotidiano y a que nuestros valores (solidaridad, compromiso, equidad, emprendimiento, innovación…) pasen a ser parte de lo cotidiano y, en este sentido, nos comprometemos con muchas asociaciones que nos ayudan a transmitir nuestros valores a la sociedad. Por ejemplo, uno de los temas que nos preocupan enormemente es el de la equidad y, en esta línea, formamos parte del Comité Ejecutivo de la asociación Mujeres Avenir, que trabaja precisamente en hacer realidad una completa visibilización de las mujeres directivas y lucha por la redacción de una ley de cuotas en España, y en este sentido, por ejemplo, nuestro comité de dirección es también paritario.

En Up Spain, el esfuerzo individual al servicio de lo colectivo, lo llevamos en nuestro ADN. Nuestra empresa es una cooperativa en Francia, y, por lo tanto, venimos de la economía social y solidaria, y esto nos imprime carácter. Nuestra empresa tiene una fundación a nivel mundial que es Up Foundation y desde hace dos años desarrollamos proyectos en el marco de la fundación, también desde España. Nuestro objetivo es muy ambicioso: queremos contribuir a tener una sociedad más justa dando a las personas el “poder de hacer”. Nuestro foco de actuación está centrado en cuatro líneas: alimentación, salud, cultura y educación.

Por lo tanto, para nosotros, desde el minuto uno que surgió esta situación teníamos claro que teníamos que brindar nuestra competencia para aportar nuestro “granito de arena”; y que mejor que poner nuestro canal para ayudar, de esta manera, hablando con una de las organizaciones con las que trabajamos habitualmente; en este caso, la ONG Cooperación Internacional, nos puso sobre la mesa la situación de familias que, si ya en circunstancias normales se veían en situación de precariedad, durante el confinamiento o bien por el cierre de los comedores sociales, por el cierre de bancos de alimentos o sencillamente porque la red de voluntarios que acudían a sus casas se había roto, se encontraban en una mayor situación de vulnerabilidad por no tener acceso ni siquiera a las necesidades más básicas. Así que nos pusimos a hacer aquello que mejor sabemos hacer; poner en contacto a estas personas con la cadena de suministro que necesitan, en este caso los supermercados, y generar un canal directo, rápido y eficaz; a través de unas tarjetas precargadas de saldo proveniente de donaciones, permitimos a esas personas, que puedan comprar en los establecimientos los productos necesarios. Así surge UP solidario, con el que hemos llegado a tener más de doscientas cincuenta tarjetas de recarga quincenal, treinta y ocho mil kilos de productos de primera necesidad repartidos, y una colaboración de más de veinte empresas que han participado con donaciones para este fin, parece increíble, pero hemos conseguido atender las necesidades de ocho mil ciento setenta y seis personas, haciendo aquello que mejor sabemos hacer.

De igual manera, hemos colaborado con este tipo de tarjetas, pero esta vez para otro colectivo, en este caso, para los voluntarios de la Cruz Roja, para que más de mil técnicos de intervención puedan ayudar a familias para compras en supermercados, farmacias o combustible.

Creo que efectivamente este es un ejemplo de cómo nuestra competencia se ha puesto al servicio de lo colectivo.

Pero también, durante toda la situación de confinamiento, nos ha preocupado mucho trabajar “hacia dentro” de la organización, entendiendo que nos enfrentábamos a una situación única y excepcional que había que manejar con rapidez y eficacia, pero a la vez mostrándonos cercanos, cálidos y competentes para nuestros colaboradores.

En este sentido yo identificaría durante todo este tiempo tres grandes fases:

  • 1. Toma de decisiones para garantizar tanto la seguridad y salud de todos nuestros colaboradores como la continuidad de nuestro negocio. Nosotros teníamos trabajando al 90% de los colaboradores trabajando desde casa desde el 15 de marzo y al 10%, que no podían teletrabajar porque su actividad no se lo permitía con las medidas de prevención necesarias y los protocolos adaptados.
  • 2. El mantenimiento de la actividad “social” también en este entorno, con un proceso de comunicación fluido, continuo y transparente, en este sentido, lo que hemos hecho, es sacarle el máximo partido a nuestra herramienta de comunicación interna, “Work and Roll” y hacer de ella la palanca que nos permitiera continuar con la vida más cotidiana de la organización. Creo que la comunicación interna, si ya lo era anteriormente, se ha revelado como una de las herramientas más poderosas, para mantener la cohesión de los equipos y para mitigar incertidumbres e inseguridades lógicas que nos ha generado esta situación.

    Nuestra comunicación interna ha sido en esta situación transparente, clara, sencilla y directa: grabando videos semanales, por ejemplo, para contar todo lo que se estaba haciendo a nivel de negocio, por supuesto comunicando día a día los cambios que se estaban produciendo en la organización con respecto al COVID-19 o haciendo reuniones globales para intercambiar, resolver dudas, etc…

    Pero además otro de los aspectos que nos ha preocupado mucho ha sido la de mantener la interrelación de los equipos, no solamente habilitando las herramientas que permitieran continuar el trabajo sino poniendo en marcha acciones como “La ruleta del café” El Trivial UP”, la “banda sonora de tu vida”, acciones cuyo objetivo ha sido mantener el sentimiento de cohesión, el espíritu de pertenencia, y la continuidad de la vida de la organización.

    Otro punto que nos ha preocupado mucho es el estado emocional y de salud de los equipos y en este sentido, hemos realizado nuestro propio decálogo para afrontar la situación durante el confinamiento, estamos realizando de forma periódica encuestas de clima emocional que nos sirven de guía para poner en marcha acciones que ayuden a los equipos, o soluciones propias como Up Bienestar que permiten a los equipos poder desde casa seguir formándose o para cuidarse tanto física como emocionalmente.

    Y todo esto intentando que esta situación impacte el mínimo posible en nuestra actividad y nos ayude a dar impulso a acciones que teníamos ya en nuestro plan estratégico y que esta situación nos ha ayudado a acelerar, por ejemplo, Up learning, que es nuestra propia solución de formación en un entorno digital, para poder continuar con nuestro plan de formación, esta vez, en formato, on line

  • 3. Momento actual. Y ahora ya en este entorno tan rápido y cambiante, creo que ya es hora de poner la visión en un futuro muy próximo, ya tenemos todas las empresas nuestro plan de desescalada; en Up Spain lo hemos construido y comunicado y hemos previsto medidas en cuatro grandes áreas: distanciamiento social y laboral, medidas higiénicas y de cuidado personal, medidas organizativas y coordinación de actividades empresariales

Mi opinión es que ya debemos mirar a la fase siguiente y evaluar y asentar prácticas que han llegado para quedarse: el teletrabajo, la autonomía, la gestión por la confianza, las formas de trabajar mucho más transversales y muchísimo más liquidas y adaptables a cada situación. Y es aquí donde cobra sentido más que nunca que en este mundo en el que hablamos de globalización de incertidumbre de cambio permanente, tenemos que volver a las relaciones y generar entornos de confianza y colaboración donde nos podamos sentir seguros.